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Demostrando la manera de tu escape
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Deja de buscar. No hallarás otra paz que la paz de Dios. Acepta este hecho y te evitarás la agonía de sufrir aún más amargos desengaños, o de verte invadido por una sombría desesperación y una gélida sensación de desesperanza y de duda. Deja de buscar. No puedes hallar otra cosa que la paz de Dios, a no ser que lo que busques sea infelicidad y dolor.
Este es el punto final al que en última instancia todo el mundo tiene que llegar para dejar de lado toda esperanza de hallar felicidad allí donde no la hay; de ser salvado por lo que tan sólo puede causar dolor; y de hacer paz del caos, dicha del dolor y Cielo del infierno. No sigas tratando de ganar por medio de la pérdida ni de morir para vivir. Pues no estarás sino pidiendo la derrota.
¿Podría decirme alguien si el título “Su Santidad” significa “Su Llenura” o “Su Vacuidad”?
Qué deliciosa la noción de poder llamar “Su Vacuidad” a una persona de status elevado en las extrañas jerarquías espirituales de los establecimientos religiosos.
¡Guau! – Eso sí que sería un gran progreso, hermano, un verdadero progreso espiritual.