Aunque no sea capaz de expresarlo plenamente, Kierkegaard se opo ne vehe men temen te a He gel, p orque in tuye qu e l a autenticidad de la consciencia del ser de Hegel (existencialismo) se disipa inevitablemente en anarquía dual, como una alternativa falsa a la realidad de la anarquía singular que es el Hombre y Dios (existencialismo trascendental). Giordano Bruno no tiene ese problema con los peripatéticos Aristotélicos. Aniquila sus determinaciones duales ilógicas con una sola resolución y una ironía divina que emana de una certeza mental trascendental.
¡Ay, cállate ya! |