Pensamiento del día

del Cuaderno de un maestro espiritual

Cuando uno admite continuamente su propia tontería, está expresando un estado de la mente con la claridad de un nivel elevado.

La verdad es una abstracción absoluta.

Una consciencia en su estado de madurez avanzada pierde la necesidad, e incluso la capacidad, de pensar de una manera secuencial.

Ya no puede identificarse a sí misma en una relación de causa y efecto. Sus actos se convierten, genuinamente, en actos no-motivados.

La idea obvia que el pasado no tiene nada que ver con el presente no tiene sentido para el razonamiento lineal espacio/tiempo.

De hecho, la definición humana de la tontería absoluta es encontrarse en una situación en la que uno no puede establecer antecedentes correlacionados de pensamiento.

Un hombre natural, por lo tanto, eventual e inevitablemente concluirá que el hombre espiritual es un tonto.

Y finalmente, nada le parecerá más tonto a un hombre natural que un

compromiso total con la Verdad Absoluta.

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